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¿Realmente existe el alma o es un producto de la imaginación colectiva de los humanos?

Por Carlos Cid
septiembre 11, 2019

Uno de los misterios más grandes de la humanidad podría ser resuelto al fin

Desde que existe la humanidad siempre nos ha inquietado la existencia del alma, una esencia o algo que nos haga diferentes al resto de las personas y que no tenga que ver con lo físico, la carne y los huesos; algo que vaya más allá de nuestra comprensión y que llevemos adentro.

Pero, ¿Qué es el alma?

El término alma o ánima se refiere a una entidad inmaterial que, según las afirmaciones y creencias de diferentes tradiciones y perspectivas filosóficas y religiosas, poseen los seres vivos. La descripción de sus propiedades y características varía según cada una de esas tradiciones y perspectivas.

Pero si nos ponemos más romanticones, podemos decir que la Biblia dice que el alma se traduce del término hebreo néfesch y el griego psykjé. El término hebreo puede significar literalmente “criatura que respira”, y el griego suele transmitir la idea de “ser vivo”, “persona, individuo”.

Trascender de un plano existencial con el alma y los viajes astrales, es un camino de la metafísica; una rama de la filosofía que estudia la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad.​​​

¿Qué dice la ciencia sobre el alma?

Pues de acuerdo a un estudio científico realizado por los doctores Stuart Hameroff y Sir Roger Penrose, el alma sí existe y lo pueden comprobar.

Este par de científicos trabaja desde 1996 en una teoría cuántica de la conciencia, según la cual el alma se encuentra contenida en estructuras denominadas microtúbulos, alojadas en las células cerebrales. 

El doctor Stuart Hameroff, del Departamento de Anestesiología y Psicología así como directivo del Centro de los Estudios de Conciencia de la Universidad de Arizona, en la ciudad de Tucson, Estados Unidos, y su colega, Sir Roger Penrose, físico matemático en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, llevan trabajando más de 20 años en este campo.

“La idea nace de que el cerebro es una computadora biológica, con cien billones de neuronas cuyas conexiones sinápticas actúan como redes de información". 

De acuerdo con los investigadores, nuestras experiencias son el resultado de los efectos de la gravedad cuántica en los microtúbulos, un proceso al que llaman reducción objetiva orquestada (Orch-Or).

Hameroff y Penrose proponen que los microtúbulos, las unidades más pequeñas del citoesqueleto, actúan como canales para la transferencia de información cuántica responsable de la consciencia.

De acuerdo con la entrevista realizada por Daily Mail, en una experiencia cercana a la muerte, por ejemplo, los microtúbulos pierden su estado cuántico, pero la información dentro de ellos no se destruye. Es decir que, en términos comprensibles, el alma no muere, sino que vuelve al universo.

Hay quienes dicen que el alma pesa 21 gramos, ya que al morir perdemos esa cantidad de peso. También habrá otros que negarán su existencia, pero al final uno no puede saber a ciencia cierta si se tiene o se pierde.

Lo que sí se puede saber es que el alma sigue y seguirá siendo uno de los misterios más complejos del ser humano.

Carlos Cid

Corriente y multiusos como el jabón Roma. Los fines de semana toco en un sonidero. 나 한국 소녀를 사랑해

@zidspector