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Viernes de ahorcar…se ¿Por qué asfixiarnos aumenta nuestro orgasmo?

Por Jorge Garay
agosto 23, 2019

Hoy es viernes y sabes lo que eso significa. Por supuesto es día de ahorcarse (no vamos a utilizar el término “rucas”) para intensificar el orgasmo de la masturbación. 

¿Por qué privarnos de oxigeno está relacionado con mejores orgasmos? Bienvenido al peligroso mundo de la hipoxifilia y su derivación, la autoasfixia erótica. 

Esta nota no quiere que te ahorques de manera literal (por supuesto tampoco que vayas por ahí ahorcando gente sin su consentimiento) y por nada del mundo te está invitando a unirte al club de los hipoxifílicos, pero ahora que se pusieron de moda los memes sobre la reducción del oxígeno con fines placenteros, mejor vamos aclarando las cosas. 

Hipoxifilia y ahorcarse para ahorcar al ganso

La hipoxifilia es una práctica con siglos y siglos de antigüedad que consiste en disminuir la cantidad de oxígeno que recibe nuestro cuerpo (anaxia) a fin de aumentar la calidad del orgasmo. 

La asfixia erótica está relacionada, en primer lugar, con otras prácticas sexuales más aceptadas por la sociedad como el bondage y el masoquismo. La sexualidad es todavía un mar incomprensible para nosotros. Hay gente que se prende con el dolor, con los payasos, con los redactores y también hay a quienes les gusta que las tomen por el cuello y las ahorquen mientras practican el delicioso. Es bonito y está bien. Se mezclan sentimientos de miedo y excitación, la adrenalina se dispara aún más y como resultado tenemos fuegos artificiales en nuestros cuerpecitos temerosos de dios.

En segundo lugar, tenemos la hipoxifilia como una práctica privada. La autoasfixia erótica, como te puedes imaginar, consiste en ahorcarse con corbatas, cuerdas o cualquier otro lazo, mientras te masturbas. También, como tu lógica te dicta, es mucho más peligroso que cualquier otra práctica sexual. Si no se tiene cuidado, la práctica te podría matar (para ser justos aquí todo te mata, vivir es una trampa).

En palabras más concretas, la falta de oxígeno en el cerebro provoca una pérdida de lucidez en la que se pueden emular algunos estados provocados por otras drogas. De esta manera se tiene la sensación fugaz de más placer. 

No suena a una justificación buena, pero oye, la práctica tiene bastantes seguidores. Los más conocidos están muertos. ¿Te acuerdas de ese actor David Carradine? Lo encontraron ahorcado, con los pantalones abajo. Técnicamente no fue un suicidio, solo se le pasó la mano.  ¿Cómo ves? 

Jorge Garay

Desalineado, pueril y majareta. Desatinada criatura de la vida.

@JAGaray_